Entrevista Diari de Tarragona. 6 de noviembre de 2009.
6 noviembre, 2009
Entrevista El Correo. 14 de noviembre de 2009.
14 noviembre, 2009

Tentación

En Estados Unidos, la tentación vive arriba (mítica película de Marilyn Monroe). En cambio, en España, está abajo. ¿Dónde? En el suelo. ¿Por qué? Nadie en el mundo es capaz de generar tanta riqueza en tan poco tiempo como algunos alcaldes españoles. Son unos auténticos magos. Su magia es temporal, ya que no proviene de sus atributos personales, sino de una desafortunada legislación urbanística que le otorga poderes excepcionales.

No poseen varita, sino un lápiz. Con él, el apoyo de la mayoría de los concejales del consistorio y el plácet de la correspondiente comisión de urbanismo, pueden hacer que un suelo únicamente apto para realizar actividades agrícolas sea ahora apropiado para construir viviendas. En plena burbuja inmobiliaria, el cambio de calificación del terreno podía suponer un incremento del valor de mercado de algunas propiedades de 6 a 600 euros/m2. Es decir, mediante una decisión administrativa, el propietario del suelo conseguía una revalorización del mismo por valor del 10.000%.

En el mercado bursátil de EE.UU. sería considerado un mito de las finanzas quién, una vez tras otra, consiguiera una creación de valor similar. Como compensación probablemente recibiría unos honorarios superiores a varias decenas de millones de dólares. En cambio, en España, la mayoría de los alcaldes tiene un sueldo que no llega a los 60.000 euros anuales.

Indudablemente, sus poderes urbanísticos no están en consonancia con su retribución. Con sus decisiones pueden convertir en multimillonario a un promotor o propietario, no debiendo obtener ni un solo euro por ello. La inmensa mayoría son honrados (probablemente más del 99%) y no caen en la tentación de pedir una compensación, ya sea para si mismos o el partido.

La mejor manera de no caer en la tentación es evitar tenerla. Para ello, debería procederse a una amplia reforma de la legislación urbanística. Ésta debería retirar a los ayuntamientos una gran parte de las facultades que actualmente detentan en materia de recalificación de suelo y transformar las compensaciones opacas del propietario (un 10% del suelo recalificado) en transparentes (gravar con un elevado tipo impositivo el aumento de riqueza generado). La corrupción no es siempre inevitable. En este caso, para eliminarla, sólo se necesita voluntad política. ¿Existe?

1 Comment

  1. Sinceramente, el problema de la corrupción urbanística es consecuencia de una pésima financiación de las entidades locales, esa financiación deficiente obliga a los Ayuntamientos a financiarse con la reconversión de suelo, aumentando exponencialmente las probabilidades de caer en la tentación. Una buena financiación municipal no solucionaría el problema pero evitaría un elevado porcentaje de tentaciones.
    En mi opinión sería necesario llegar a una correcta financiación municipal, manteniendo los poderes urbanísticos de los consistorios pero obligándoles a utilizar todos los suelos procedentes de “aprovechamientos medios” en la construcción de VPO en “Derecho de Superficie”, obteniendo verdaderas viviendas protegidas, con libre disposición por parte de sus propietarios y manteniendo la titularidad municipal del suelo a cambio de generar recursos económicos a largo plazo en lugar de el actual sistema de continuo “pelotazo” urbanístico.

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