¿Por qué algunas universidades públicas catalanas tienen déficit?

Los problemas económicos de China.
27 enero, 2013
Entrevista en fotocasa.es, 13 de marzo de 2013.
13 marzo, 2013

¿Por qué algunas universidades públicas catalanas tienen déficit?

¿Por qué algunas universidades públicas catalanas tienen déficit? (Publicado en El País, 20 de enero de 2013)

En su conjunto, las universidades públicas catalanas tienen déficit anual porque gastan más de lo que ingresan. No obstante, según mis informaciones, su deuda es nula. Al final de cada ejercicio, no deben dinero a nadie. El motivo principal es que cobran por adelantado los proyectos de investigación que realizan sus profesores. De esta manera, financian el déficit acumulado a lo largo de diversos años. Así, por ejemplo, la Universidad de Barcelona, además de disponer de liquidez en diversos bancos, financia a la Generalitat con 54 millones de euros. En la actualidad, es el importe que aquella le debe en relación a los dos últimos ejercicios.

A pesar de ello, es necesario reconocer que algunas están en situación de emergencia económica, ya que el importe cobrado por adelantado pronto será inferior al déficit acumulado. Por tanto, si no proceden a la venta de una parte de su patrimonio, sus trabajadores difícilmente percibirán el salario el día previsto y, por falta de liquidez, las actividades docentes, investigadoras y de transferencia de conocimientos quedarán sumamente afectadas. No es probable, pero tampoco descartable, el cierre patronal temporal de alguna durante 2013.

El déficit aparece principalmente por dos causas: una escasa financiación de la Generalitat (con incumplimientos flagrantes de los sucesivos gobiernos) y una manifiesta incapacidad de las universidades de conseguir recursos del mercado.

En términos globales, la ciencia y la docencia no han sido nunca políticamente una prioridad. Desde el gobierno, nos repiten machaconamente que hemos de obtener los resultados del F.C. Barcelona con un presupuesto equivalente al de la S.D. Huesca. Además, en el momento en que nos realizan un recorte brutal de las transferencias, nos obligan a efectuar un impresionante incremento de nuestra actividad docente (instauración del denominado plan Bolonia). No nos piden que seamos buenos gestores, sino magos.

Un análisis superficial de las cuentas anuales durante los últimos diez años probablemente nos llevaría a una conclusión equivocada: las periféricas gestionan mejor sus recursos que las más grandes del área de Barcelona, ya que las primeras no suelen tener déficit y las segundas sí (excepto la UB en los postreros ejercicios). La explicación es sumamente sencilla: las periféricas disponen proporcionalmente de una financiación muy superior a las de algunas de las barcelonesas.

El motivo es doble: la gran presión política realizada por las autoridades locales sobre la Generalitat y la menor presencia relativa en su oferta educativa de las enseñanzas técnicas y experimentales. Aunque globalmente no es considerado así, los alcaldes de Lleida, Tarragona i Girona estiman que la presencia de la universidad es vital para el crecimiento de la actividad económica, cultural y social de su ciudad. Además, las facultades comparativamente peor financiadas son las de carácter técnico y experimental. Sin duda, las que más dinero necesitan. Debido a ello, cuanto mayor sea la importancia de dichas enseñanzas dentro de la oferta educativa total de la universidad, más elevado será su déficit estructural.

Por otra parte, dada la coyuntura actual y futura, los rectores deberían ser conscientes de la necesidad de obtener más recursos del sector privado. Les recomiendo que sean valientes y hagan caso omiso de las voces internas que equivocadamente asimilan dicha financiación con la mercantilización de la universidad. Los tiempos son difíciles y no es suficiente con no equivocarse, sino que es imprescindible acertar.

En definitiva, la actual financiación es marcadamente insuficiente y, por diferentes vías, es necesario que aumente en los próximos años. Una universidad en crisis es prácticamente sinónimo de una sociedad en declive. Ninguna otra institución de forma directa, pero principalmente indirecta, ha impulsado tanto el incremento de la productividad y del nivel de vida en nuestro país como la universidad. Por tanto, unos y otros deben elegir: ¿quieren para Catalunya un futuro mejor o peor?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *