Los verdaderos objetivos de la reforma laboral

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Los verdaderos objetivos de la reforma laboral

En su presentación pública, el gobierno indicó que la reforma laboral servirá para frenar a corto plazo la destrucción de empleo, contribuyendo posteriormente a generar un mayor número de puestos de trabajo estables y de calidad. Una vez más, el ejecutivo de turno intenta que los ciudadanos crean que las vacas vuelan.

La reforma acelerará la pérdida de empleos en el 2012. Tres son los principales motivos: la reducción de la indemnización por despido, la eliminación de la autorización previa en los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y la mayor facilidad para realizarlos en la Administración Pública.

La reforma abre la posibilidad de indemnizar con 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, a los empleados de las empresas que durante tres trimestres consecutivos hayan tenido una disminución de sus ingresos o ventas. Este redactado permite despedir de forma barata a cualquier compañía que vaya bien, aunque menos de lo iba nueva meses atrás.

La eliminación de la autorización previa de la Administración en los ERE permitirá disminuir, de forma más rápida y con un menor coste, el volumen de las plantillas. Es una disposición especialmente interesante para las multinacionales. Les permitirá pagar salarios considerablemente inferiores, dada la creíble amenaza de efectuar una restructuración exprés de las plantas españolas y una rápida deslocalización de la producción al extranjero.

Las mayores facilidades que la reforma proporciona para despedir al personal laboral del sector público permiten ver claramente las intenciones del PP en relación a la Administración. No se atreva a abordar una ampliación reestructuración, no obstante, pretende reducir su tamaño utilizando la nueva legislación laboral.

La reforma ni generará empleo estable ni de calidad. En el primer caso, debido a que aumentan las facilidades de que dispone el empresario para despedir con un reducido coste. En el segundo, porque pretende sustituir puestos de trabajo de elevados salarios, ahora ocupados por empleados de más de 45 años, por otros, de aquí un tiempo,  ocupados por jóvenes mileuristas

Indiscutiblemente, el principal objetivo de la reforma es la reducción de los salarios. Constituye una manera alternativa a la devaluación de la moneda de incrementar la competitividad de las empresas españolas. No obstante, el método es equivocado, ya que quiere conseguirlo destruyendo empleo bien pagado en lugar de convirtiendo parados en trabajadores que inicialmente perciban bajos salarios.

Con esta reforma, Mariano Rajoy se ha convertido en el alumno favorito de la profesora Merkel. Sin duda, un triste privilegio.

 

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