Y si…
15 marzo, 2010
Estrategias
15 marzo, 2010

El club MED

Hace más de una década, el término Club Mediterráneo era utilizado para referirse despectivamente a los países del Sur de Europa con un pasado de grandes desequilibrios presupuestarios y elevada inflación. Su historia económica hacía que numerosos analistas desconfiaran que pudieran superar el examen de entrada al euro.

De las naciones integrantes de la UE, el 1 de mayo de 1998 sólo una suspendió la prueba: Grecia. Tenía un excesivo déficit público y una inflación demasiado elevada. Entró en la UME en enero de 2001. No obstante, lo hizo engañando a la Comisión Europea. Sobrevaloró su producción y ocultó una parte de los gastos del Estado, con la finalidad de mostrar una déficit público que no superara el 3% del PIB.

En los últimos años, Grecia no ha cambiado y ha continuado haciendo trampas en sus cuentas nacionales. Así, hace poco nos hemos enterado que el déficit del Estado en 2009 (12,7% del PIB) era prácticamente el doble del reconocido hace unos meses por su anterior gobierno. Dicho déficit, unido a una elevada deuda pública (112,6% del PIB) y a un reducido ahorro de empresas y familias, ha llevado a su economía a la UVI. Todos los países de la UME tienen problemas, no obstante, Grecia más que ninguno.

Necesita una elevada financiación extranjera a corto plazo, pero los inversores foráneos ya no se fían de ella. Para continuar prestándole capital, exigen que el gobierno realice un importante ajuste económico consistente principalmente en una reducción de los salarios de los trabajadores, del gasto social y en un aumento de los impuestos. Existen dudas de que el nuevo ejecutivo sea capaz de hacerlo y, por ello, los inversores exigen una elevada prima (un mayor tipo de interés) por adquirir la deuda del Estado.

¿Sólo desconfían de Grecia? Pues, no. Los analistas anglosajones han sustituido la distinguida expresión Club Med por el deplorable PIGS (cerdos en inglés) y han añadido a la misma cesta a Portugal, Italia y España. No obstante, en la actualidad, nuestra situación económica, aunque es mala, es más parecida a la del Reino Unido que a la de Grecia. Entonces, ¿por qué los mercados no desconfían del país anglosajón? Zapatero no lo está haciendo bien, pero Brown tampoco mucho mejor.

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